Rionegro a Color cerrará con éxito proceso de transformación de placas polideportivas
Con el poder del color y del trabajo comunitario, se trasformaron en el municipio de Rionegro 58 escenarios deportivos, muchos de ellos en estado de abandono y con usos indebidos como el expendio de alucinógenos y sitios de almacenamiento de basuras.
El próximo 3 de marzo finalizará el proyecto Rionegro a Color. Este programa fue ejecutado en una alianza pública, privada y comunitaria, liderado por El Instituto Municipal de Educación Física, Deporte y Recreación de Rionegro – IMER y la Fundación Orbis - Pintuco con la cual se renovaron los escenarios deportivos y los entornos inmediatos de barrios y sectores vulnerables del Municipio de Rionegro. El programa contó con la participación de 5.240 beneficiarios de comunidades urbanas y rurales, los cuales asistieron a talleres y activaciones sociales en donde se promocionaron los valores comunitarios y el sentido de pertenencia por los espacios públicos y deportivos.
De igual manera, a través de la metodología de talleres de construcción colectiva y de arte, se pintaron cinco murales que representan el anhelo de los habitantes de fortalecer valores como la solidaridad y el respeto por la diferencia, dos escenarios multipropósitos. En estas intervenciones los niños y los jóvenes fueron protagonistas. El programa también logró movilizar el voluntariado de 45 comunidades y de algunas entidades del Municipio entre las cuales se destacan la Corporación Los Ángeles, el Ejército Nacional y la Policía Nacional.
Para Ferney Cardona Echeverri, Director del IMER, Rionegro a Color, convirtió los escenarios deportivos en puntos de encuentro comunitario en donde no solo se practican deportes tradicionales sino también actividades culturales, artísticas y educativas.
Por su parte Miguel Ayala Mendoza, Director Ejecutivo de la Fundación Orbis - Pintuco, resaltó la motivación y vinculación de los líderes sociales al programa, y la amplia participación de la comunidad en las jornadas de ornato, aseo, pintura de las canchas y asistencia a los talleres de reivindicación de valores y apropiación de lo público. Lo anterior confirma que la transformación con color va más allá de la estética y logra detonar cambios sociales.
La Fundación Orbis-Pintuco trabaja por la transformación de las comunidades a través del color y en devolverle vida, esperanza y alegría a los espacios olvidados.